domingo, 3 de mayo de 2009

Retrospectiva de Juan Muñoz en el Reina Sofia.


La exposición que el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía dedica a Juan Muñoz (Madrid, 1953-Ibiza, 2001) es la retrospectiva más completa realizada hasta el momento sobre el artista. La muestra se compone de más de cien obras, algunas de las cuales se exhiben por primera vez. Numerosas esculturas, dibujos, escritos, obras sonoras y piezas radiofónicas ocupan diversas salas, el Jardín Sabatini, y sorprenden al espectador por otros espacios del museo, como escaleras, pasillos y la terraza sobre este jardín.

Juan Muñoz es un referente en la renovación de la escultura contemporánea internacional. Los dieciséis años que median desde 1984, fecha de su primera exposición individual, hasta 2001 en que realiza su última obra, le permiten crear un corpus artístico de una excepcional narratividad. En su obra existe una gran tensión entre los espacios irreales y los tangibles, con referencias al mundo de la magia, la ilusión y el teatro. Sus figuras, entre las que se encuentran acróbatas, enanos, bailarinas y personajes orientales, poseen una presencia física extraordinaria y en ellas el silencio y la soledad adquieren un especial protagonismo. La incomunicación es un elemento recurrente en su creación artística, como en su serie emblemática ‘Escenas de conversación’. En ella, diversas figuras humanas con base esférica interaccionan entre sí.

Juan Muñoz recibe en 2000 el Premio Nacional de Artes Plásticas. En junio de 2001 es el primer artista español que exhibe su obra en la Sala de las Turbinas de la Tate Modern de Londres. Double Bind (Doble vínculo, 2001) fue la obra expuesta y su última creación, considerada además su obra cumbre. En ella profundiza en la idea de que ‘la obra es tanto la solución como su búsqueda’. Juan Muñoz moría dos meses después en la cima de su carrera a los 48 años, poco antes de inaugurarse su retrospectiva en el Hirshhorn Museum de Washington.

Del 21 de abril - 31 de agosto de 2009

1 comentario:

Susana dijo...

Tuve la gran suerte de visitar su exposición en la Tate Modern y fue fantástica, pero la actual retrospectiva en el Museo Reina Sofía ha superado cualquier expectativa, la visité recientemente y me conmovió por completo, por las obras en sí mismas y por un montaje arriesgado que agranda su belleza y su capacidad de sorprender al espectador. Sin duda, será valorada como una de las mejores exposiciones de este año en España.