domingo, 10 de febrero de 2013

Exposición de Cristina Iglesias en el Museo Reina Sofía de Madrid




La exposición organizada por el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, conformada por más de cincuenta piezas, supone la mayor retrospectiva que se ha realizado hasta la fecha de esta artista, desde sus inicios hasta la actualidad. A lo largo de estas tres décadas, Cristina Iglesias ha mostrado un decidido interés por redefinir lo escultórico como un campo expandido que sirve para cuestionar lo objetual en sus relaciones con lo espacial y lo arquitectónico. Sus esculturas se integran con la arquitectura del lugar en el que se ubican, estableciendo un juego en el que la realidad y la apariencia se entrelazan. Creaciones que generan de este modo sugerentes mundos ficticios y abandonan sus fines utilitarios para convertirse en escenografías que propician una observación reflexiva. Intersecciones entre lo natural y lo cultural, sombras, cascadas, remolinos y follajes, en las que la idea de refugio resulta la metáfora más recurrente.

La trayectoria de esta artista se caracteriza por una incesante inquietud en el estudio de una gran diversidad de materiales (alabastro, tapiz, cristal, resina, aluminio, bronce, hierro, cemento, madera, hormigón…) e incluso el agua aparece como un elemento escultórico más, protagonista de algunos de sus proyectos públicos que son recogidos en la serie de vídeos que se exhibe bajo el título de Guided Tours. La propuesta expositiva se completa con una panorámica de sus serigrafías en cobre y tela.

Cristina Iglesias (San Sebastián, 1956) inició sus estudios de arte en Barcelona explorando el campo del dibujo y la cerámica, formación que completó en la School of Arts de Londres a principios de los años ochenta. Es durante esta década cuando su carrera emergió dentro de la institución artística favorecida por la presencia en eventos como la Bienal de Venecia, en la que es seleccionada para representar a España en los años 1986 y 1993. Posteriormente, la exposición individual que le organizó el Guggenheim Museum de Nueva York en 1997 supuso su definitiva consagración en el ámbito internacional. A esta le seguirán otras muestras en significativos espacios artísticos y una atención hacia sus trabajos por parte de las colecciones de algunos de los principales museos del mundo.

Si queréis venir desde fuera de la ciudad a disfrutar de la estupenda exposición os recomendamos algunos vuelos a Madrid

1 comentario:

Silvia Mendoza dijo...

Muy interesante, muchas gracias por publicarlo!