sábado, 23 de marzo de 2013

"Hiperrealismo 1967-2012", nueva exposición en el Museo Thyssen.


La exposición "Hiperrealismo 1967-2012" propone por primera vez en España, un recorrido por la genealogía de este movimiento desde sus inicios hasta la actualidad. El hiperrealismo nació en Estados Unidos a finales de los años sesenta y fue bautizado por Louis K. Meisel con el nombre de photorealism. Su definición establecía que eran “fotorrealistas” aquellos artistas que empleaban la cámara fotográfica sin reparos como instrumento para la pintura, trasladaban al lienzo la imagen empleando recursos mecánicos, semimecánicos o técnicos, con una ejecución minuciosa que permitía la realización de pinturas cuya nitidez producía una ilusión fotográfica. El nuevo movimiento heredaba del pop la pasión fetichista por los escaparates, los automóviles y las motos relucientes, los diners, la arquitectura art decó, la iconografía kitsch y la fascinación por pintar, no las cosas, sino las imágenes estereotipadas de las cosas.

Los hiperrealistas utilizan la cámara fotográfica como herramienta para documentar el día a día de la vida norteamericana, pero también para investigar sobre la percepción y cómo la fotografía ha cambiado nuestra relación con lo que consideramos la realidad objetiva. Partiendo de imágenes fotográficas, estos artistas se recrean por un lado en el close-up, en la más extrema proximidad, en los detalles agigantados, como los tubos de pintura de Audrey Flack o los juguetes de hojalata de Charles Bell. Y por otro lado, en el paisaje panorámico: desde Richard Estes hasta Ben Johnson, toda una línea de pintores que se han consagrado, emulando a Canaletto o Bellotto, a una reinvención del vedutismo en las ciudades actuales.



El hiperrealismo tuvo su consagración en la Documenta 5 de Kassel en 1972 dirigida por Harald Szeemann y desde entonces muchos artistas han continuado trabajando con esta técnica ampliando el abanico de motivos y herramientas. Debido al avance de las tecnologías, la producción hiperrealista más reciente ha conseguido un grado de nitidez en “alta definición”. La muestra cuenta con más de sesenta obras pertenecientes a tres generaciones de artistas, partiendo de los primeros artistas norteamericanos como Richard Estes, John Baeder, Robert Bechtle, Tom Blackwell o Chuck Close, para continuar con su proyección internacional hasta hoy en día.

1 comentario:

MARIA dijo...

Gracias por la información.
Un saludo, Mª José