La Plaza de la Paja se ha convertido en uno e los lugares más famosos del barrio de la Latina. Famoso por sus bares de tapeo y de salir.La plaza fue, junto con la plaza de los Carros, el centro comercial del Madrid medieval. La Plaza de la Paja debe su nombre a que en ella se vendía la paja que producían las propiedades de la Fundación que regentaba la “Capilla del Obispo”. A un lado está el Palacio Vargas que data del siglo XVI .
La capilla del Obispo es la mejor estructura gótica que ha sobrevivido en la capital. La capilla se llama del obispo, porque la mandaron hacer Francisco de Vargas y su esposa, Inés de Carvajal, pero la completó y enriqueció su hijo, Gutierre de Carvajal, obispo de Plasencia y descendiente del patrón de San Isidro. A él se debe, en lo fundamental, esta anónima joya arquitectónica, la mejor obra del Renacimiento en Madrid.
Podemos observar, si comparamos con un dibujo de la época, que el lugar no ha cambiado apenas a lo largo de los siglos.
