
Tenía muchas exposiciones de las que hablar, pero hoy no tiene mucho sentido. Hay una canción de Manu Chao que se titula Infinita Tristeza, eso es exactamente lo que siento hoy, infinita tristeza. Porque se ha ido el último de los grandes, a sus 88 años, uno de los genios de la poesía se ha marchado y nos ha dejado sumidos en una infinita tristeza, una tristeza motivada porque sabemos que ya nada será igual. Pero no se equivoquen, Mario Benedetti se ha ido pero no ha muerto, porque los hombres buenos jamás mueren.