

Fui a ver esta obra por casualidad, en realidad quería ir a ver "39 escalones", pero ya no había entradas. Pero, a veces, el destino nos tiene guardado alguna sorpresa.No miento si digo que es la mejor obra de teatro que he visto este año. Dos grandes actores en el escenario, tres son multitud, y un texto maravilloso.
Desde el inicio, desde la desnudez y los gemidos con los que se inicia, como queriendo decir aquí estamos, desnudos, esto es lo que somos, no engañamos a nadie, no tenemos nada que esconder. Estos son nuestros cuerpos, estas son nuestras armas. Y desde ese primer momento que sorprende, llegaría a decir que en algunos casos incluso escandaliza, desde ese primer momento todo se centra en unos grandes diálogos.
María Esteve y Roberto San Martín se comen en escenario del teatro Lara. Sobre todo ella esta a un nivel que sorprende. Parece que ya ha dejado lejos sus papeles secundarios en muchas películas, ha madura sin duda, y por encima de todo ha crecido como actriz hasta unos niveles increíbles. Esta perfecta, no hay otra palabra para definirla. Roberto San Martín esta magnifico, a un nivel enorme, pero María, simplemente esta sublime.
La obra se resume así, dos jóvenes solos, desnudos, en la habitación de un hotel haciendo el amor. Y esa es la verdad, parece que son precisamente eso, dos jóvenes solos, desnudos, en la habitación de un hotel haciendo el amor; no dos actores en un teatro del centro de Madrid actuando delante de cientos de personas.
Por favor, vayan a verla!!!