Ante el éxito de público la Fundación ha decidido abrir sus puertas excepcionalmente los días 7 y 14 de septiembre .
El Museo Thyssen-Bornemisza ha decidido abrir de forma excepcional los próximos lunes 7 y 14 de septiembre la muestra dedicada a la obra de Matisse ante la gran acogida de la exposición. Se mantendrá el horario habitual de 10 de la mañana a 7 de la tarde.
La exposición permanecerá aún abierta hasta el domingo 20 de septiembre, informa el Museo.
Desde su apertura al público el pasado 9 de junio, Matisse: 1914-1941 ha recibido un total de 178.667 visitantes, con una media diaria de 2.481 personas. En los meses de julio y agosto los visitantes a la exposición han sido 129.063, destacando el número de personas que han visitado la muestra en el horario ampliado de las Noches del Museo, de 7 de la tarde a 11 de la noche, que ha sido cuatro veces más que en los meses de julio y agosto de 2008. En este verano de 2009, el Museo Thyssen-Bornemisza ha recibido un total de 164.503 visitantes (77.868 en julio y 86.635 en agosto), lo que supone un 73% más con respecto al año anterior.
El Museo Thyssen-Bornemisza reivindica al Matisse más íntimo y maduro con la exposición 'Matisse, 1917-1941' que incluye 74 pinturas, esculturas y dibujos que el artista realizó en el tramo central de su carrera.
Al comienzo de la exposición, se exhiben los cuadros hechos en los primeros años de su retiro a Niza (Francia). Uno de los motivos dominantes es la ventana. El recorrido de la exposición continúa con una sala dedicada a la exploración del espacio exterior a través de la pintura de paisajes yjardines, vistos a veces también desde la altura de un balcón o una ventana.
En el tercer capítulo se muestran sus naturalezas muertas y se yuxtaponen a escenas de interior pintadas con las puertas o las ventanas cerradas. Las modelos se nos muestran a veces ensimismadas, a veces, durmiendo. Flores, espejos, sedas y joyas atraen la mirada del pintor. En el arabesco del pincel se esconden tanto el deseo como el desmayo o la tristeza.
En la siguiente sección, se observa cómo el pintor vuelve a la reflexión sobre el arte musulmán (textil) que, desde finales de la primera década del siglo XX, había sido determinante para su obra.
A continuación, llegamos al desnudo femenino, como el centro atención principal del pintor. El espejo le ayuda a estudiar todos los problemas de la pintura.
En la segunda mitad de los años 1930, Matisse refuerza su aislamiento e intensifica su dedicación obstinada a la pintura. Vuelve a la pintura de caballete, aunque dejándose contaminar ahora por la abstracción que había alcanzado en la Danza de la Fundación Barnes y en el Desnudo de espaldas IV. Sus figuras se nos presentan cada vez más absortas en sí mismas, más nocturnas e inalcanzables. El color se hace más incorpóreo y la forma se reduce a trazo, signo que fluye. Las series de dibujos que el pintor agrupó bajo el título de'Temas y variaciones' (1942) constituyen el final de una época y de la exposición.
La primera lleva por título Picasso- Matisse-Leger, puede contemplarse en la galería Estiarte hasta el próximo 18 de enero y reúne un total de 14 obras de los tres artistas del título, todas ellas con la mujer como motivo central. No es una selección grande, tampoco descubre miradas inéditas de sus protagonistas, pero ahí precisamente, en la sencillez, radica su encanto.
De Picasso destacan dos piezas fascinantes: Deux femmes sur la plage (1956) y Tête de femme (1945). Matisse se revela sensual y seductor en Nu assis, chevelure foncée (1922) y Nu assis, bras gauche sur la téte (1926). Y Leger, que participa sólo con dos trabajos, pone la nota colorista en La femme et la fleur (1954).
La segunda exposición es Maestros del siglo XX: Obra gráfica original, en la galería Proyecto Arte hasta el próximo 28 de enero, y ofrece una selección de obras de 16 de los artistas españoles más representativos del siglo pasado. Figuras como Dalí, Miró, Manolo Valdés, Luis Gordillo, Tàpies, Eduardo Arroyo, Alberto Corazón, Rafael Canogar, Abraham Lacalle o Picasso arrojan al visitante a un mundo onírico de contrastes cromáticos y figuras susurradas que trazan un completo recorrido por las corrientes artísticas más notables de la última centuria.