El título de esta muestra, extraído de una cita del escritor ruso Máximo Gorky, representa la rotundidad con la que algunos de los más grandes fotógrafos de la historia han retratado a la Ciudad por excelencia.
Las imágenes de esta exposición dicen, como Thomas Wolf en 1935: “Es una ciudad cruel, pero llena de vida, una ciudad salvaje, pero tierna.” Paul Strand, Lisette Model, Ruth Orkin, William Claxton, Sylvia Plachy, Evelyn Hofer, Lee Friedlander, Philip-Lorca diCorcia… Estos célebres fotógrafos, entre muchos otros (algunos de ellos anónimos), nos ofrecen las múltiples facetas de Nueva York, una ciudad que es a su vez varias ciudades, múltiples naciones, innumerables universos.
Las calles, las aceras, el caos, la energía, la diversidad étnica, la cultura, la moda, la arquitectura, la furia y la complejidad de la metrópoli están todas expuestas, manzana a manzana, en esta sala. Esta es la ciudad más grande del mundo, después de todo, y grandes son sus extremos y sus contradicciones.
La muestra es a su vez un homenaje al espíritu indomable de aquellos que se llaman a sí mismos neoyorquinos: desbordante de esperanza y fuerza, resuelto en su determinación de triunfar entre sus torres de cristal y granito.
“Si puedo lograrlo allí, podré lograrlo en cualquier sitio. Sólo tienes que quererlo. New York, New York.”


































