
Según una encuesta municipal una de cada cuatro personas va a un museo una vez al mes. Los espacios culturales más visitados por los ciudadanos madrileños en su tiempo libre son los museos (un 27,7% acude al menos una vez al mes), seguidos del teatro (16,9%), las salas de exposiciones (11,9%) y las bibliotecas (11,3%), según recoge un estudio del Barómetro Municipal de Consumo. Pero aunque el interés museístico es una noticia halagüeña, la mala noticia que muestra esta encuesta es que el 56,3% de los ciudadanos no acude a ningún espacio cultural ni siquiera una vez al mes.
Otro dato que refleja el primer Barómetro Municipal de Consumo centrado en asuntos culturales y recreativos es que son los mayores de 65 años quienes en mayor medida (71,6%) no visitan ningún espacio cultural. Los más amigos de los museos son los madrileños de 45 a 65 años (36,7). Los que acuden en mayor grado a espectáculos teatrales, las bibliotecas o las salas de conciertos son los jóvenes de entre 16 y 29 años.
Teniendo en cuenta el nivel de estudios, el Barómetro Municipal muestra que los ciudadanos que poseen una educación superior son los que en mayor medida acuden a los espacios culturales madrileños, sobre todo museos (39,2%), teatros (23,8%) y salas de exposiciones (18%).
Por lo que respecta a los lugares recreativos, donde acuden con más frecuencia los madrileños son los cines (54,7%), bares y cafeterías (50,1%), centros comerciales (43,9%) y restaurantes (43,9%). Entre la lista de preferencias también se incluyen las discotecas (un 13,5%) y los gimnasios. Luego hay un 22,9% de los ciudadanos que asegura que no acude a ninguno de estos lugares ni siquiera una vez al mes.
Cerca de 9 de cada 10 encuestados (87,3%) consideran cubiertas sus expectativas de ocio y tiempo libre con la oferta cultural y recreativa existente en la actualidad en Madrid.
Los principales motivos que señalan quienes no se encuentran satisfechos son la falta de tiempo (30,9%), los factores económicos (23,8%) o que tienen otras preferencias (23,4%). En el apartado "otros motivos", algunos aluden a la falta de oferta cultural en su zona de residencia, a la insuficiente información, a causas personales o de salud o que la oferta no se ajusta a sus necesidades.
Teniendo en cuenta la situación laboral, los más críticos son los hombres y mujeres desempleados, quienes consideran la oferta cultural como mala o muy mala (3,9%), al tiempo que los que en mayor medida consideran muy buena la oferta cultural y recreativa son los amos y amas de casa (41,8%) y los jubilados (38,9%).
El horario es el aspecto mejor valorado. El 89,8% opina que es adecuado, junto con el servicio de venta de entradas (89,5%) y las instalaciones (89,1%). El factor peor valorado es el precio (un 48,1% cree que no es adecuado), seguido de la información al usuario y la accesibilidad (un 14,9% y un 11,9% respectivamente los consideran no adecuados). El informe municipal destaca que el 9,7% de los madrileños encuestados no sabe valorar la accesibilidad (barreras arquitectónicas).
En cuanto al gasto de la ciudadanía en la oferta cultural y de ocio, más de la mitad de los encuestados (50,9%) indica que este año ha invertido lo mismo que el anterior, mientras que el 28,3% afirma que ha incrementado dicho gasto y el 16,8% afirma que lo ha reducido.