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miércoles, 4 de noviembre de 2009

Sorolla y Velazquez dialogan en Madrid.



Desde el 30 de octubre de 2009 al 24 de enero de 2010

Organizada por el Ministerio de Cultura, el Museo Sorolla y la Fundación Museo Sorolla se presenta -en la sede del Museo Sorolla, situada en el Paseo General Martínez Campos, 37, de Madrid- la exposición DIÁLOGOS: SOROLLA & VELÁZQUEZ, a partir del día 30 de octubre de 2009 al 24 de enero de 2010.

La obra Menipo, de Velázquez, cedida por el Museo del Prado, es el eje de la exposición Diálogos: Sorolla&Velázquez, en la que el Museo Sorolla establece las herencias del maestro sevillano en el artista valenciano.

La influencia que tuvo Velázquez en Sorolla "se produjo a lo largo de toda su carrera. En ocasiones es más imperceptible, pero está ahí. Sorolla siempre tiene delante a Velázquez". Cuando el pintor valenciano es mayor, esta presencia se encuentra en la atmósfera: "Incluso en los cuadros luminosos de la playa, la atmósfera de Velázquez está presente", ha señalado la comisaria de esta exposición, cuyo recorrido se inicia con tres copias que hizo Sorolla de obras de Velázquez, así como con una proyección en la que el público puede contemplar de forma clara los diálogos entre obras de los dos artistas. Con solo 19 años, Joaquín Sorolla copió Menipo, un fragmento de La Reina Mariana de Austria y otro de Las hilanderas. Según María Luisa Menéndez estas "no son muy buenas", pero ya reflejan el impacto que tuvo Velázquez en él.

El diálogo entre ambos pintores se desarrolla siguiendo tres ejes temáticos y comenzando por el dedicado al realismo.

Especial importancia tiene en la exposición el espacio dedicado a Retratos, género en el que se hace más visible el poso velazqueño. Las Meninas ejerció una gran influencia en el tratamiento del género y son perceptibles sus huellas en Mis hijos o en Autorretrato.

El espacio sobre El paisaje trata del interés del artista valenciano por la naturaleza más agreste, y singularmente por la Sierra del Guadarrama, que se hace patente a partir de 1906. El Guadarrama desde la Angorilla es exponente de la revitalización pictórica de los paisajes de la sierra madrileña y del monte de El Pardo, reivindicados por la intelectualidad regeneracionista.

Las lanzas de los tercios españoles en La rendición de Breda, de Velázquez, se proyectan en El baño de la reina, Valsain, y en Paisaje de San Sebastián.

Durante la exposición, abierta hasta el 24 de enero, el museo ha organizado una serie de conferencias así como talleres gratuitos para adultos, todos los martes a las seis de la tarde.
Paseo del General Martínez Campos 37
28010 Madrid
91 310 15 84

miércoles, 21 de octubre de 2009

Exposición Juan Bautista Maíno en el Museo del Prado.


La exposición Juan Bautista Maíno (1581-1649), que está compuesta por 35 obras del pintor español y otras 31 pinturas de los autores que más influyeron en su formación, entre ellos Velázquez y Caravaggio, permitirá al público contemplar la mayor parte de las obras de este artista, uno de los más importantes de la pintura española de la primera mitad del siglo XVII pero también más desconocidos debido a la tardía y difícil identificación tanto de sus datos biográficos como de sus obras.

Se trata de una ocasión inédita que ofrecerá al visitante la oportunidad de explorar y conocer en profundidad la figura de Juan Bautista Maíno, artista al que hasta ahora no se había dedicado una exposición monográfica. Gracias a los estudios sobre el pintor realizados en los últimos años y al creciente interés que ha despertado, se han ido añadiendo nuevas atribuciones a su escasa producción de unas 40 obras. Siete de estas atribuciones recientes se expondrán como obras del artista por primera vez en la muestra, además de algunas pinturas que hasta la fecha sólo se conocían por reproducción fotográfica y otras que se han exhibido en pocas ocasiones y que en ningún caso habían sido puestas en relación con otras obras del pintor.

También se incluyen en esta exposición algunas composiciones memorables como San Pedro Arrepentido procedente de la Galería Barbié de Barcelona, Magdalena Penitente de una colección particular suiza o Santo Domingo en Soriano, la más divulgada de sus iconografías, del Museo del Ermitage de San Petersburgo.

En cuanto a su importancia, cabe destacar las diez pinturas que conformaron su obra maestra en el convento donde ingresó como dominico en 1613: el Retablo de San Pedro Mártir, en Toledo, proveniente del extinto Museo de la Trinidad y hoy parte de las colecciones del Prado. Los cuatro lienzos de gran tamaño, que constituyen la parte más destacada de ese conjunto, son obras fundamentales de la pintura española del siglo XVII; la Adoración de los Magos y la Adoración de los pastores se sitúan en las cotas más altas de la mejor pintura europea del momento, remitiéndonos directamente a pintores como Savoldo, Caravaggio, Orazio Gentileschi o Guido Reni.

De las Colecciones Reales que ingresaron en el Prado, procede La recuperación de Bahía (1634-35), su obra más emblemática, destinada a decorar el Salón de Reinos del Palacio del Buen Retiro. La vinculación de Maíno con la corte le llegó gracias a su fama como excelente pintor y a su condición de dominico, y hacia 1620, cuando contaba 42 años, Felipe III lo llamó para que fuera maestro de dibujo del futuro Felipe IV. Por entonces, Maíno trabó amistad con Velázquez, a quién protegió y eligió en un concurso público para pintar el tema de La expulsión de los moriscos (hoy desaparecida) frente a rivales tan reputados como Carducho o Cajés.

De esta época del pintor cercana a Velázquez data el Retrato de caballero (1618-23), adquirido por el Museo del Prado en 1936, uno de los cuatro únicos cuadros firmados por el artista y capital dentro de su producción, en el que se aprecia con claridad los paralelismos con la pintura del sevillano.


Información de entradas y horarios: Entradas y horarios

martes, 3 de marzo de 2009

El Prado pone en marcha su otra ampliación: la reorganización de su colección.


La recuperación de veinticinco salas que suponen un veinticinco por ciento más de espacio en el edificio de Villanueva, en el que se exhibirán quinientas obras más de la colección del Prado, y en las condiciones más idóneas, son algunos de los datos de la reordenación museográfica puesta en marcha en el museo.

Velázquez, que estará presente también en la Galería Central, seguirá siendo el corazón del edificio, y las emblemáticas pinturas de "El 2 de mayo de 1808 en Madrid; la lucha contra los mamelucos" y "El 3 de mayo en Madrid; los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío" de Goya bajarán a la planta baja, en la que se mostrará la colección de pintura española del XIX.

La reordenación se realizará en fases y hasta dentro de cuatro años el visitante no podrá contemplar finalizado el proyecto diseñado por los responsables del Prado con el objetivo de llevar a cabo un despliegue amplio y cronológicamente completo de la colección.

Gabriele Finaldi, director adjunto del museo, explicó los puntos más importantes de esta "otra ampliación del Prado" que permitirá "un recorrido más lógico, agrupando a las diferentes escuelas", aunque una buena parte de la colección permanecerá donde se encuentra actualmente.

El nuevo recorrido se plantea en forma de bucle y da sentido a la secuencia de las distintas colecciones, según Finaldi, quien destacó la importancia de recuperar salas para presentar más y mejor las obras, como ocurre con la pintura española medieval "castigada los últimos años por los pocos espacios de que disponía".

La galería central del edificio de Villanueva es uno de los espacios más bellos del museo. Originariamente todo se exponía en esta galería en la que se mostraban 465 obras, mientras que en la actualidad se pueden contemplar 60 pinturas.

En este espacio se llevará a cabo "una de las novedades más atractivas" del proyecto, según Finaldi, destinándose sus paredes a obras de gran formato.

La primera parte mostrará obras de las colecciones venecianas, con grandes pinturas de Tiziano, Veronés y Tintoretto, y en relación con ellos, una de las salas que salen a la galería albergará obras del Greco.

Avanzando por la Galería se llega al espacio que da entrada a la Sala de las Meninas, que dejará de ser Sala 12 para convertirse en Sala 50. A este espacio de la Galería Central saldrán algunas obras de Velázquez todavía por determinar.

A continuación, en la segunda parte de la galería, se mostrarán grandes obras de Van Dyck y Rubens, maestro holandés que estará presente también en los espacios recuperados de la zona norte de la segunda planta, con pinturas de la Torre de la Parada.

La presencia de Goya en el Prado se ampliará a tres plantas, mostrándose en la segunda el Goya más joven, con la exhibición de sus cartones para tapices.

En la primera planta se producirá uno de los cambios más importantes de esta reordenación. Las emblemáticas obras sobre el 2 y el 3 de mayo abandonarán su sala, que será ocupada por retratos de los primeros borbones, para bajar a la planta baja e integrarse en los espacios destinados a obras de Goya del XIX, entre las que se encuentran las pinturas negras y El Coloso, que no cambiará de ubicación.

El recorrido por el que será el futuro museo del Prado finaliza en las salas destinadas a la colección española del XIX, en las que se mostrarán, a partir del próximo otoño, unas 120 pinturas y 20 esculturas. Una de estas salas, informó José Luis Díez, jefe de conservación de pintura del XIX, se destinará a exposiciones temporales de la propia colección.

Entre los espacios que se recuperan para exposición están las tres salas que albergaban anteriormente el gabinete de documentación técnica, así como las salas que estaban destinadas a restauración, en las que se mostrarán medio centenar de obras pertenecientes a la colección italiana de los siglos XV y XVI.

martes, 19 de febrero de 2008

El artista brasileño Cildo Meireles, Premio Velázquez 2008

El artista brasileño Cildo Meireles ha ganado hoy por unanimidad el Premio Velázquez de las Artes Plásticas 2008, un galardón dotado con 90.450 euros que reconoce el conjunto de la obra de un creador español o de la comunidad iberoamericana de naciones.

El premio, que pretende convertirse en el Cervantes de las artes plásticas, concedido por primera vez en 2002, ha recaído hasta ahora en Ramón Gaya, Antoni Tapies, Pablo Palazuelo, Juan Soriano, Antonio López y Luis Gordillo.

Meireles, que ha expuesto, entre otros, en el museo Tate Modern de Londres, en el Museum of Modern Art de Nueva York y en el MACBA de Barcelona, nació en 1948 en Río de Janeiro y está considerado como uno de los líderes del arte conceptual en el mundo.

Desde finales de los 60 ha creado esculturas e instalaciones en los que incorpora elementos de participación del público e investiga, fundamentalmente, en los elementos de tiempo y espacio.

El ministro de Cultura, César Antonio Molina, ha dado a conocer el nombre del galardonado en una rueda de prensa, en la sede del Ministerio, a la que han asistido también los miembros del jurado del premio.

Molina ha anunciado que, de cara a próximas ediciones, el propósito del Ministerio es aumentar la cuantía del premio hasta los 125.000 euros, así como cambiar las bases del galardón.

Los candidatos al premio Velázquez son propuestos por las academias de Bellas Artes, museos de arte moderno y contemporáneo, asociaciones de críticos de arte y otras instituciones vinculadas a las artes plásticas.

El Museo Reina Sofía expondrá la obra del artista premiado, quien podrá elegir a otro creador menor de 35 años como receptor de la Beca Velázquez, dotada con 30.000 euros y de un año de duración.

El jurado ha estado presidido por Ramón González de Amezúa, director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, y han formado también parte de él Miguel Zugaza, director del Museo del Prado; el del Museo Reina Sofía, Manuel Borja Villel, y el anterior galardonado, Luis Gordillo.

Además, el jurado ha estado compuesto por Antonio Franco, director del Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo; José Teixeira Coelho, conservador jefe del Museo de Arte de Sao Paulo; Guillermo Solana, conservador jefe del Museo Thyssen Bornemisza; Estrella de Diego, historiadora del Arte; los críticos de arte José Miguel Ullán y Ángel Kalenberg; Carlos Zurita, presidente de la Asociación de Amigos del Museo del Prado, y José Joaquín de Ysasi-Ysasmendi, presidente de la Asociación de Amigos del Museo Reina Sofía.

martes, 5 de febrero de 2008

La exposición "Velázquez, esculturas para el Alcázar", prorrogada hasta el 30 de marzo

La Real Academia de Bellas Artes de San Fernando ha ampliado las fechas de la exposición "Velázquez, esculturas para el Alcázar" hasta el próximo 30 de marzo debido a la gran afluencia de visitantes, ha informado la institución.

Inaugurada el pasado 14 de diciembre, la muestra estaba prevista cerrarse a primeros de este mes y, ahora, su ampliación de fechas permitirá contemplar las esculturas que por orden del rey Felipe IV trajo Velázquez de su segundo viaje a Roma.

De las treinta y cinco que llegaron a España, la Real Academia de Bellas Artes expone veinte, las que se salvaron del incendio que sufrió el Alcázar en 1734. Muchas de ellas fueron a parar a diversas dependencias, entre ellas esta Academia, el Palacio Real o el Museo del Prado.

Trescientos años después de ser traídas a Madrid por Velázquez, se vuelven a reunir las esculturas y pueden contemplarse tal y como estaban ubicadas.

viernes, 25 de enero de 2008

Exposición: 'Velázquez, esculturas para el Alcázar'.

En la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando podemos disfrutar la exposición 'Velázquez, esculturas para el Alcázar', patrocinada por la Fundación Axa Winterthur, que incluye piezas como 'La Venus de la Concha', 'Los Doce leones' 'Hércules' o el 'Discóforo'.
La muestra reúne las obras que Velázquez trajo a España en su segundo viaje a Roma entre 1649 y 1651 y que fueron reunidas en el Alcázar por orden de Felipe IV. Se trata de un conjunto de las mejores obras de la antigüedad clásica, que formaban las colecciones de grandes familias romanas como los Medici, Ludovisi, Borghese y, sobre todo, las que habían reunido los papas en el Belvedere delVaticano desde Julio II a Inocencio X.
Esta selección de vaciados en bronce y en yeso formó parte de la decoración del Alcázar hasta el incendio de 1734. Apartir de este momento lo que quedaba de aquella espléndida galería se dispersó en sucesivas etapas, según explicó José María Luzón, comisario de la exposición y académico delegado del Taller de Vaciados de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
En total se exhibirán 76 piezas entre esculturas, libros, cuadros, dibujos y documentos de archivo. De las esculturas, se mostrará siete que pertenecen a la Academia de Bellas Artes, tres que alberga el Museo del Prado y siete del Palacio Real. La muestra estará abierta hasta el día 10 de febrero.

Real Academia de Bellas Artes de San FernandoAlcalá, 13 - 91 524 0864
Entrada general: 3 euros

domingo, 18 de noviembre de 2007

Velázquez da otro impulso al Museo del Prado, con la exposición 'Fábulas de Velázquez. Mitología e historia sagrada del Siglo de Oro'.

El Museo del Prado vuelve a ser protagonista de la actualidad cultural española después de inaugurar su ampliación el pasado 30 de octubre con la muestra dedicada a los maestros del siglo XXI. Los Reyes inauguran hoy en el museo la exposición 'Fábulas de Velázquez. Mitología e historia sagrada del Siglo de Oro' en la que, un total de 52 obras, permitirán explorar y profundizar en la faceta del maestro sevillano como pintor narrativo.

'Fábulas de Velázquez' propone por primera vez una visión de la faceta del maestro como pintor de historia a través de 28 obras pintadas por él y 24 de otros artistas. Incluida en el programa diseñado para celebrar la ampliación del museo, con esta muestra se conmemoran también los 188 años de vida del Prado.

Uno de los atractivos de la exposición será el poder contemplar 'La Venus del espejo', una de las obras más emblemáticas del maestro sevillano que se conservan fuera de España, en la National Gallery de Londres, y que cuelga de las paredes del museo desde el pasado día 8. La pintura fue exhibida por última vez en el Museo del Prado en 1990, con motivo de la antológica dedicada a Velázquez.

Las obras seleccionadas por el comisario y conservador del museo, Javier Portús, para la exposición permiten, además de explorar en su faceta como pintor de historia, apreciar el contexto creativo en que el artista realizó algunas de las pinturas más significativas de su carrera.

El comisario ha tratado de describir la originalidad que Velázquez alcanzó al tratar temas de la historia sagrada, la mitología o el mundo antiguo, su versatilidad técnica y la evolución de su arte en las más de cuatro décadas de su carrera. Para ello, las 28 pinturas del sevillano -12 de ellas prestadas- se enfrentan a 24 de otros artistas, reflejando la respuesta del maestro a los estímulos creativos externos.

Entre estas últimas, figuran esculturas de Martínez Montañés y Gregorio Fernández; pinturas de autores anteriores como Tiziano y Caravaggio; obras de los grandes artistas españoles de su generación y la anterior, como el Greco, Ribera y Zurbarán; y piezas de los principales pintores extranjeros en activo cuya obra conoció y en algún caso le influyó como el flamenco Rubens, los franceses Poussin y Claudio de Lorena o los italianos Guercino, Guido Reni o Máximo Stanzione.
Entre los sagrado y lo mitológico La selección velazqueña estará formada por las composiciones de Velázquez de carácter sagrado o mitológico que conserva el Prado, junto a otras importantes pinturas del artista como 'Cristo en casa de Marta y María', 'Inmaculada Concepción' y 'San Juan Evangelista', de la National Gallery de Londres; 'San Pablo' del MNAC; 'La cena en Emaús', de Dublín; 'La túnica de José' de El Escorial que se contemplará junto a 'La fragua de Vulcano' o 'La tentación de Santo Tomás', de Orihuela.

Entre las obras de otros autores presentes en la muestra cabe destacar 'El triunfo de David' de Poussin; 'San Juan Bautista' de Martínez Montañés; 'José y la mujer de Putifar' de Guido Reni; 'Demócrito' de Ribera; 'Inmaculada Concepción' de Alonso Cano o 'Heráclito' de Rubens.
En el recorrido se podrán contemplar emparejadas algunas de las obras más representativas de Velázquez con las de otros grandes artistas de temática similar. Ejemplo de ello son 'Los borrachos' y 'Joven con cesto de frutas' de Caravaggio; la 'Venus del espejo' y 'Las tres Gracias' de Rubens, o 'Cristo crucificado' y 'El Cristo yacente' del escultor Gregorio Hernández.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Supermercado del Arte en Madrid.

Iniciativa de American Prints que desde hace 22 años acerca el arte contemporáneo al gran público, poco habituado a frecuentar el circuito galerístico. Es una fórmula diferente de vender arte y de fomentar el coleccionismo.

Participan en esta edición entre 200 y 300 artistas en un espacio expositivo que recuerda a un supermercado convencional, con carritos de la compra y con un servicio rápido de cobro, enmarcado y embalaje, incluídos.

Cada obra se presenta al público enfundada en una bolsa de plástico transparente, con un certificado de autenticidad y el currículum del artista. Y como en cualquier súper convencional, a la salida, la cajera se encarga de cobrar y enmarcar las obras si el cliente lo demanda. Los precios de las obras oscilan entre 89 y 289 euros.


Hasta el 20 de enero en Velázquez, 12.

viernes, 9 de noviembre de 2007

'La Venus del espejo' de Velázquez llega al Prado

La Venus del espejo, una de las obras más emblemáticas de Velázquez que se conservan fuera de España, fue colgada ayer en las paredes del Museo del Prado, donde formará parte de la exposición que la pinacoteca dedicará este mes al maestro sevillano. La obra, que pertenece a la National Gallery de Londres, ha seguido el protocolo habitual en este tipo de traslados, han explicado fuentes del Prado, y podrá ser contemplada por los visitantes del museo a partir del próximo día 20 en la exposición Las fábulas de Velázquez.

La Venus del espejo, óleo sobre lienzo de 122,5 por 177 centímetros, es uno de los grandes atractivos de la exposición, en la que se profundizará en la faceta del maestro sevillano como pintor de historia a través de 28 obras pintadas por él y 24 de otros artistas. Exhibida por última vez en el Museo del Prado en 1990, con motivo de la antológica dedicada a Velázquez, se trata de la única obra que se conserva del maestro sevillano en la que aparece una mujer desnuda, aunque se sabe que pintó alguna más.

La autoría del cuadro es indiscutible, pero sobre su fecha de ejecución existen diferentes teorías. La pintura aparece inventariada en el año 1651 entre los bienes de Gaspar Méndez de Haro, sobrino del conde duque de Olivares, lo que hace suponer que debería ser anterior a 1648, año en que Velázquez emprendió su segundo viaje a Italia, del que no regresó antes de la fecha del citado inventario. Otra posibilidad es que pintara la obra en Italia durante los dos años en los que residió allí y luego fuera enviada a España antes de su regreso.
Agencia EFE.

sábado, 2 de junio de 2007

La Rendidición de Breda o las Lanzas, de Velázquez.

En este gran cuadro, Velázquez nos muestra un episodio histórico sucedido en Breda (Holanda) en 1625, cuando los tercios españoles derrotaron a los holandeses y tomaron la mencionada ciudad, acontecimiento incluido en la guerra de los treinta años que finalmente acabaría con la derrota de España y la independencia de los Países Bajos. En la escena puedes observar como, en un paisaje donde todavía humean los restos de la batalla, los españoles están a la derecha y los holandeses a la izquierda. Ambos grupos llevan vestimentas diferentes y armamento desigual, los españoles lanzas y los holandeses picas y fusiles. El protagonismo lo ostentan, en el centro de la composición, dos personajes, el español Ambrosio de Spínola a la derecha, recibiendo la llave de la ciudad de Breda, que humildemente le entrega el gobernador, Justino de Nassau, en señal de rendición y sometimiento.

La tranquilidad, el sosiego y el profundo respeto por los personajes, tan típicos de las obras de Velázquez, aparecen también aquí. La dignidad del vencido, que se inclina sumisamente ante el vencedor tiene su réplica en la actitud cariñosa y tierna de éste, que le sonríe cortésmente y le da una palmadita en la espalda. Velázquez huye de convencionalismos y el tema bélico nos lo muestra con exquisita sensibilidad: sangre, muerte y destrucción quedan sólo insinuadas por las humaredas del fondo y no hay generales victoriosos soberbios y engreídos. Todo lo contrario, el general español hace gala de una virtud excepcional: la clemencia y la compasión hacia el vencido, huyendo de toda humillación.

El objeto simbólico central del cuadro, la llave, queda destacado por su situación central y, sobre todo, por el contraste entre su color negro y el fondo de tonos claros que se sitúa inmediatamente detrás. Las lanzas españolas realzan la perspectiva del paisaje posterior y varias aparecen torcidas para dar mayor veracidad.

El realismo es total y puedes apreciar incluso las texturas diferentes de los tejidos: lana, bordados, gasa, seda, ante, etc. Velázquez se recrea en la representación de los personajes y los estudia sicológicamente, convirtiendo esta obra en una galería de retratos. Si te fijas, verás a los españoles más contentos que los holandeses, no en vano son los victoriosos y llevan enormes patillas y gruesos bigotes.. El paisaje del fondo es plano y brumoso como corresponde a esa zona, aunque sabemos que Velázquez nunca estuvo en Holanda.

El cuadro se encuentra en el Museo del Prado.

miércoles, 30 de mayo de 2007

Sotheby's expone en Madrid el 'Santa Rufina' de Velázquez

La casa de subastas Sotheby's expondrá en Madrid el miércoles y el jueves algunas de las obras de artistas españoles que sacará próximamente a subasta en Londres, entre ellas, el óleo de Diego de Velázquez, Santa Rufina, que saldrá a pujar el 4 de julio, en la venta de Pintura Antigua, y que «está despertando un gran interés internacional».
La muestra se celebrará en la sala de exposiciones El Mirador del Museo Thyssen-Bornemisza, a fin de que las personas e instituciones interesadas en la obra puedan acercarse a contemplarla, según fuentes de la firma consultadas, que indicaron que de momento únicamente han mostrado curiosidad por la pieza instituciones no españolas, algo que podría cambiar esta semana.
El cuadro Santa Rufina, que parte con una estimación de entre seis y ocho millones de libras esterlinas (9-12 millones de euros), es una de las pocas obras de Velázquez que jamás se han ofrecido en subasta. A parte de ésta, la última obra importante del maestro en salir al mercado, Juan de Pareja, estableció el récord mundial para una pintura cuando se vendió por 2,31 millones en 1970.

Según destacan los expertos de Sotheby's, como pintor de la corte de Felipe IV, Velázquez (1599-1660) se dedicó principalmente a retratar la familia real española, y de vez en cuando a miembros de otras familias nobles europeas. Por lo tanto la mayoría de sus obras están en el Museo del Prado de Madrid, gran parte del resto en importantes museos internacionales y Santa Rufina es una de las pocas obras que ha permanecido en manos privadas.
En contraste con la formalidad de las obras de la corte, Santa Rufina es una imagen muy próxima y de gran simplicidad. Los rasgos humildes de la joven, pintados con un realismo contundente propio del estilo de Velázquez, sugieren que la obra fue pintada al vivo y puede que tenga algún parecido con el de una de las hijas del pintor, o Francisca o Ignacia, cuyas edades rondarían los 12 y 14 años cuando el lienzo se pintó a principios de la década de 1630.

La obra goza de una proveniencia de lo más ilustre, gran parte de la cual sólo ha salido a la luz recientemente gracias a los esfuerzos de investigación de los expertos de Sotheby's. Se cree que esta obra se puede identificar como una pintura de Santa Rufina, de medio cuerpo. Con palma y unas tazas en las manos, original de Diego Velázquez, de tres cuartas y media de alto y dos tercias y dos dedos de ancho, tal y como consta en una copia del inventario de la colección del sexto Marqués del Carpio (1598-1661) -que se convirtió en válido del rey Felipe IV en 1643- y cuya colección familiar superaría la cifra de 3.000 pinturas bajo su hijo el séptimo Marqués e incluye entre otras obras maestras la velazquiana Venus del espejo (también conocida como la Rokeby Venus) ahora en la National Gallery de Londres.

Durante las últimas semanas también se ha descubierto que Santa Rufina perteneció a Don Sebastián Martínez (1747-1800), un eminente coleccionista y amigo personal de Francisco de Goya, cuyo retrato por Goya cuelga hoy en el Metropolitan Museum de Nueva York. Además, a mediados del siglo XIX, la obra pasó a la colección de otro distinguido coleccionista español, el Marqués de Salamanca (1811-1883), y fue en una subasta de sus obras en Paris en 1867 que William Ward, primer Earl of Dudley y Viscount Ednam (1817-1885), la compró al igual que otras obras españolas muy importantes y permaneció en la colección de su familia hasta que fuera subastada otra vez en Londres medio siglo más tarde en 1925.
La última vez que Santa Rufina apareció en el mercado fue en 1999 con una estimación de tres millones de dólares y alcanzó el precio de 8,19 millones.

Proceso de restauración

Desde esa fecha, el lienzo ha sido cuidadosamente limpiado y su gran belleza e impacto visual han salido a la luz. En 1999, el Profesor Alfonso E. Pérez Sanchez, antiguo director del Museo del Prado y máximo experto en Velázquez, publicó la obra en un número especial del Archivo Español del Arte editado para conmemorar el cuarto centenario del nacimiento del gran maestro español.

De otro lado, en la exposición, acompañarán al Santa Rufina un conjunto de obras de los artistas españoles más destacados del Siglo XX -entre ellos Pablo Picasso, Juan Gris, Joan Miró, Antoni Tàpies, Manolo Millares, Antonio Saura, Jaume Plensa, Eduardo Chillida, Rafael Canogar y Manolo Valdés-, que saldrán a subasta en la sede de Sotheby's en Londres el próximo mes de junio, en sendas subastas de Arte Impresionista y Moderno y de Arte Contemporáneo.
Aunque el Ministerio de Cultura ha descartado comprar la obra y la Junta de Andalucía aún no ha aclarado si pujará por ella, el Ayuntamiento de Sevilla y la Asociación Velázquez por Sevilla siguen adelante con su intención con comprarla para el Museo de Bellas Artes hispalense.