lunes, 10 de marzo de 2008

Las técnicas y secretos de Otto Dix, en el Museo Thyssen Bornemisza.

En torno a la obra "Retrato de Hugo Erfurth", el Museo Thyssen-Bornemisza investiga las técnicas y secretos de la pintura del alemán Otto Dix en la exposición número 21 de la serie Contextos de la Colección Permanente que inaugurará mañana.
En esta serie, una obra de la colección del Museo da pié a una exposición monográfica que profundiza e ilustra el contexto en el que fue creada. En esta ocasión se trata de la obra "Hugo Erfurth con perro", realizada en 1926 por Dix, uno de los grandes pintores alemanes del siglo XX.
La muestra pretende, por un lado, estudiar el estilo realista de Dix y analizar la relación del pintor con su amigo Hugo Erfurth, afamado fotógrafo de retratos y, a través de ella, profundizar en un capítulo fundamental del debate artístico de esos años: la equiparación de la pintura y la fotografía. Por otro lado, descubrirá al público los secretos de la particular técnica que Otto Dix utilizaba en sus obras.
Otto Dix y Hugo Erfurth se conocieron en el año 1920, cuando Dix era todavía un pintor joven y desconocido. El interés de Erfurth, ya consagrado fotógrafo, por retratar a la nueva generación de artistas afincada en Dresde propicio el inicio de su amistad con Dix, quince años más joven.
Tras algunos experimentos expresionistas, futuristas e, incluso, dadaístas, Dix se decantó por un lenguaje realista propio que le permitía mostrar de manera crítica su repulsa por la sociedad que le rodeaba y que le convirtió en uno de los máximos representantes de la Nueva Objetividad.
Su profundo conocimiento y admiración por los maestros antiguos le llevó a cimentar su nuevo estilo en una técnica que recuperaba la forma de trabajar de esos artistas.

Al mismo tiempo, la recuperación de técnicas y estilos antiguos, junto a ese retorno al orden de la mano de un arte realista estuvo acompañado en Dix por un interés en recuperar las señas de identidad nacional, estableciendo un vínculo con la gran herencia de la cultura germánica.
El retrato fue uno de los géneros más frecuentados en su producción en los años de entreguerras, con modelos compositivos tradicionales pero introduciendo en ellos algunos elementos de distorsión, en detalles de los personajes retratados o del escenario en que los pinta.
Dix retrató por primera vez a Hugo Erfurth en 1922 y posteriormente lo hizo en varias ocasiones; cuando en 1926 pintó "Hugo Erfurth con perro", Otto Dix había abandonado el tono crítico de obras anteriores, aunque mantenía aún la técnica mixta sobre tabla.

EFE